Fluus Cashless · Función
Los asistentes recargan su pulsera desde el teléfono con tarjeta o Yappy — sin filas de recarga y sin efectivo.
Cuando el asistente vincula su pulsera en fluus.app, puede agregar fondos en segundos: elige un monto, paga con Visa, Mastercard o American Express (procesado por PagueloFacil, con 3-D Secure del banco cuando aplica) o aprueba una solicitud de Yappy en su app Yappy. La recarga pagada se carga sola en la pulsera la próxima vez que se toque en cualquier punto Fluus: en una compra, si el saldo no alcanza, el vendedor la carga y cobra el mismo pedido; en cualquier consulta de saldo; o justo después de cualquier venta o recarga en caja, donde la pantalla le avisa al vendedor que hay una recarga en línea pendiente. El asistente ve la recarga pendiente y el nuevo saldo actualizarse en vivo en la app.
Las cabinas de recarga son donde empiezan las filas del evento: manejo de efectivo, terminales de tarjeta y personal en horas pico. Llevar las recargas al teléfono del asistente elimina esa fila, mete el dinero al sistema antes y deja a las barras vendiendo. Fluus mantiene la pulsera como la fuente de verdad: cada recarga en línea se reserva para un solo dispositivo, se escribe solo en la pulsera para la que se pagó y nunca se carga dos veces — y sin internet las barras siguen vendiendo igual que siempre.
A mitad de un festival, a una asistente se le acaba el saldo mientras sus amigos ya están en la barra. En lugar de ir a la cabina de recarga, agrega $20 desde fluus.app con Yappy. En la barra su saldo no alcanza, así que el bartender toca “Cargar $20 y cobrar”: la pulsera se recarga y las bebidas quedan pagadas en la misma visita.